miércoles, 13 de febrero de 2019

La extremidad que siempre me trae problemas...

Siempre me he preguntado si no me complico demasiado la vida.
Siempre he encontrado personas mucho más sencillas, con cabezas más sanas, sin tantas tormentas en la cabeza.
Siempre las he admirado, hasta he intentado ser como ellos.
Siempre he acabado fracasando en eso. No sé hacerlo.

Que deje de importarme hasta el más mínimo detalle. Ignorar lo malo hasta casi ni oírlo.
Poner en pausa mis molestias y continuar como si nada.
Ojalá aprender algún día.

Difícil cuando nadie me ha admitido cómo ser así, porque simplemente son así y yo asá.

lunes, 11 de febrero de 2019

Por ahí, no.

Solo te pido dos cosas en la vida: 
1. Que me respetes a mi y 
2. Que les respetes a ellos.
Ellos, porque son mi familia, quizá no sea tan perfecta como la tuya y pueden existir mil y un problemas entre nosotros pero son míos. Si no quieres involucrarte, dilo, porque entonces nada de esto tiene sentido ya.
Duele que no hagas la primera, pero hasta en ciertas circunstancias y si he hecho yo algo mal, podría llegar a entenderlo, como aquel sábado, me pasé, pero es de humanos errar y pedir perdón, no hacerse el enfadado y actuar como un niño de 5 años como si no hubiera pasado nada a los 5 minutos. Pero a ellos no, ni siquiera les conoces ni tienes interés por ello. Me costó mucho, muchísimo, pero acepté el hecho de que no quieras ni conocerles. Ni de saber mil y una historias que ojalá pudiera contarte, como a un amigo, como a cualquier pareja, pero es imposible, no harías más que juzgar y usarlo en cualquier momento que te viniera bien, no sabes guardar un secreto. Es lamentable. A veces es como si no tuvieras sentimientos por nada ni por nadie. Pero eres así. 
No sé que es lo que se te pasa la cabeza para decir semejantes barbaridades y no ser capaz de ponerte en mi lugar, si me pueden doler o no tus palabras. Tiras balas sin ton ni son. Se te olvida ser persona. 
Quizá es que me hayan educado de otra manera pero yo a tu familia la respeto, más que a ti podría decir, porque tú eres tu y ellos son ellos, y todos los problemas que podamos tener son entre nosotros, nunca metería a tus padre en nada... que en fin, eso ya es otro tema, porque eres capaz de hablar con mi madre para avisarle de que su hija va como una cuba y luego no tienes problema en llamarle lo que te venga en gana, de que vas? Te trata como a un hijo, ojalá supieras como habla de ti, te prometo que se te caería la cara de vergüenza de opinar cualquier palabra de ella. 
No tienes ni idea de como dueles a veces. No todos somos como tú, tengo sentimientos, puede que demasiados, soy muy sentimental o llorona como tu me dices, pero por lo menos se distinguir entre algo que puede hacerte daño y algo que no. 
No te creas con derecho a todo, porque hay una linea muy fina que estas a punto de traspasar y no sé como actuaré entonces. 

martes, 22 de enero de 2019

Hoy no es un martes cualquiera...

Acabo de leer que todo el mundo tiene alguien que es su botón de salida. Tú eres el mio. 
Muchas veces me enfado contigo por esa calma sin límites con la que vives, yo soy más bien al revés, pero es maravilloso. 
Como si fueras una cueva en la que poder hacer una hoguera y pasar un día frío de invierno.
Con esos abrazos por sorpresa que me llenan de ganas de comerme el mundo y esos besos que me dan ganas de comerte a ti. 
Un años juntos y me han parecido días...
Ojalá todo el mundo viviera estos sentimientos una vez en su vida. 
Tener alguien al lado tan sano, que te complemente y te haga crecer, ser mejores juntos. 
Algo tan puro e inocente. 
Es como un sueño.