jueves, 4 de octubre de 2018

Muchas cosas...

Tengo 26 años, y no sé como superarlo. Han pasado 3 o 4 años y cada vez que entro en esa habitación, me viene cada fotograma a la mente como si fueran cuchillas en el pecho. No lo soporto. Creo que estos años lo he llevado demasiado bien, ni siquiera sé cómo. Me alegro por mí, aunque ya me avisaron que este momento llegaría. Que yo soy como tú, tato. De callar y callar y callar hasta que uno explota y no sabe en qué momento ocurrirá, pues sé que ha llegado mi momento.
No estoy bien Bruno, noto que no soy yo, no soy feliz con nada. Conoces a Diego, y aunque no sé si te cae bien del todo, me hace feliz. Es una persona maravillosa conmigo, espero que le des una oportunidad cuando pase todo.
Te digo cuando pase porque se que este no es mi momento, ni él lo sabe, pero quiero que lo sepas tú. No es que me odie ni nada por el estilo sino que no me reconozco, no se que quiero en la vida y no se quien soy, no sé que quiero. Me da igual todo, y lo más grave que tengo que decirte es que no pasa una noche sin que me beba unas cervezas de más, porque sino no puedo conciliar el sueño. Eso me preocupa, no quiero acabar como tú sabes, pero me estoy aficionando y quiero dejarlo por escrito por si acaso.
Sé que tú tampoco estás pasando por tu mejor momento pero te juro que si no te lo digo a ti se me cae el mundo encima, llámame egoísta, pero no sé hacerlo mejor.
Tampoco espero que me des ninguna respuesta clara ahora pero solo que te hagas una idea de que tu hermana pequeña no esta bien y hay cosas por su cabeza que no son buenas y que quiere curar pero no sabe como si no es preguntándote.
Solo te digo que después de leer esto me des un abracillo y me digas que todo va a salir bien y que si es a tu lado, no hay nada que me pueda. Que te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario