jueves, 4 de octubre de 2018

No sé lo que quiero yo...

Bueno pues hoy toca contarte todo lo malo, sí, se que después de lo de ayer, hoy no lo mereces pero eres mi hermano y te toca. Llevo en esta ciudad casi una semana, 6 días para ser exactos, y se me caen las paredes encima.
Me acuerdo cuando le dije a papá que quería estudiar un año fuera la cara que me puso, le entendí, pero él a mi no.
Me acuerdo de la cara que puso mamá cuando se lo dije, me entendió, pero no lo que significaba.
Me acuerdo cuando te lo dije a ti, al principio fue desconcierto, pero luego me entendiste.
No existe persona que cuando estoy mal me entienda mejor que tú. Creo que muy pocas veces te lo digo y realmente para mí, eres lo mejor de mi vida y aunque sea una cría, porque sé que para ti siempre lo seré, y eso espero, para mí eres no solo mi hermano mayor sino mi casi padre padrino. De ti he aprendido muchísimas cosas que ni imaginas,. Ahora es momento de decirte cuando estoy mal.
Llevo 6 días aquí, y no me siento yo. Mamá ha decido cambiarme la ropa de sitio en el armario, vale.
En la cocina los cubiertos ya no están en el mismo cajón, vale.
Ella ya no duerme en su habitación, ahora usa la tuya, vale,
Ahora tengo nueva cama y nueva televisión, vale.
¿Sabes lo que quiero decir con esos cambios, no?
Esos cambios creo que ella intentan que signifiquen nueva vida, nueva etapa o llámalo como quieras. Pero yo sé que no.
Porque para mí, el momento de cruzar esa puerta y saber que me tocaba volver a estar aquí, volver a mi realidad, me hundió. No sé de que manera pero estar dentro de aquí, me hacer perder todo mi ser. Ya no soy la niña loca que canta por casa, ni la que se ríe por todo, ni la niña alegre de la familia que todo el mundo conoce. Te juro que me miro al espejo y no me reconozco. Será por culpa del espejo.
Bueno, lo que quiero intentar decirte, es que yo en esta casa he vivido muchísimos momentos buenos, pero últimamente se me apoderan los malos. Todos esos malos momentos que solo he vivido contigo y que solo tu sabes como fueron. Y no solo esos, sino muchos detrás que vinieron que nunca he podido hablar con nadie más que contigo.
Es como si esta ciudad me recordara todo lo malo y tu sabes que he vivido muchas cosas que no he merecido.
Estoy como en standby en mi cerebro.Voy a acabar mi carrera, porque sé que es de lo único que van a estar orgullosos mis padres, mamá y papá. Da igual de qué manera lo haya hecho o me haya costado. Pero lo haré.
Ahora viene la pregunta, qué voy a hacer después? No lo sé, y me agobio. Qué quieren que haga ellos? Después de tantos años haciendo lo que esperan, no sé lo que espero yo.

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