Tengo 26 años, y no sé como superarlo. Han pasado 3 o 4 años y cada vez que entro en esa habitación, me viene cada fotograma a la mente como si fueran cuchillas en el pecho. No lo soporto. Creo que estos años lo he llevado demasiado bien, ni siquiera sé cómo. Me alegro por mí, aunque ya me avisaron que este momento llegaría. Que yo soy como tú, tato. De callar y callar y callar hasta que uno explota y no sabe en qué momento ocurrirá, pues sé que ha llegado mi momento.
No estoy bien Bruno, noto que no soy yo, no soy feliz con nada. Conoces a Diego, y aunque no sé si te cae bien del todo, me hace feliz. Es una persona maravillosa conmigo, espero que le des una oportunidad cuando pase todo.
Te digo cuando pase porque se que este no es mi momento, ni él lo sabe, pero quiero que lo sepas tú. No es que me odie ni nada por el estilo sino que no me reconozco, no se que quiero en la vida y no se quien soy, no sé que quiero. Me da igual todo, y lo más grave que tengo que decirte es que no pasa una noche sin que me beba unas cervezas de más, porque sino no puedo conciliar el sueño. Eso me preocupa, no quiero acabar como tú sabes, pero me estoy aficionando y quiero dejarlo por escrito por si acaso.
Sé que tú tampoco estás pasando por tu mejor momento pero te juro que si no te lo digo a ti se me cae el mundo encima, llámame egoísta, pero no sé hacerlo mejor.
Tampoco espero que me des ninguna respuesta clara ahora pero solo que te hagas una idea de que tu hermana pequeña no esta bien y hay cosas por su cabeza que no son buenas y que quiere curar pero no sabe como si no es preguntándote.
Solo te digo que después de leer esto me des un abracillo y me digas que todo va a salir bien y que si es a tu lado, no hay nada que me pueda. Que te quiero.
jueves, 4 de octubre de 2018
No sé lo que quiero yo...
Bueno pues hoy toca contarte todo lo malo, sí, se que después de lo de ayer, hoy no lo mereces pero eres mi hermano y te toca. Llevo en esta ciudad casi una semana, 6 días para ser exactos, y se me caen las paredes encima.
Me acuerdo cuando le dije a papá que quería estudiar un año fuera la cara que me puso, le entendí, pero él a mi no.
Me acuerdo de la cara que puso mamá cuando se lo dije, me entendió, pero no lo que significaba.
Me acuerdo cuando te lo dije a ti, al principio fue desconcierto, pero luego me entendiste.
No existe persona que cuando estoy mal me entienda mejor que tú. Creo que muy pocas veces te lo digo y realmente para mí, eres lo mejor de mi vida y aunque sea una cría, porque sé que para ti siempre lo seré, y eso espero, para mí eres no solo mi hermano mayor sino mi casi padre padrino. De ti he aprendido muchísimas cosas que ni imaginas,. Ahora es momento de decirte cuando estoy mal.
Llevo 6 días aquí, y no me siento yo. Mamá ha decido cambiarme la ropa de sitio en el armario, vale.
En la cocina los cubiertos ya no están en el mismo cajón, vale.
Ella ya no duerme en su habitación, ahora usa la tuya, vale,
Ahora tengo nueva cama y nueva televisión, vale.
¿Sabes lo que quiero decir con esos cambios, no?
Esos cambios creo que ella intentan que signifiquen nueva vida, nueva etapa o llámalo como quieras. Pero yo sé que no.
Porque para mí, el momento de cruzar esa puerta y saber que me tocaba volver a estar aquí, volver a mi realidad, me hundió. No sé de que manera pero estar dentro de aquí, me hacer perder todo mi ser. Ya no soy la niña loca que canta por casa, ni la que se ríe por todo, ni la niña alegre de la familia que todo el mundo conoce. Te juro que me miro al espejo y no me reconozco. Será por culpa del espejo.
Bueno, lo que quiero intentar decirte, es que yo en esta casa he vivido muchísimos momentos buenos, pero últimamente se me apoderan los malos. Todos esos malos momentos que solo he vivido contigo y que solo tu sabes como fueron. Y no solo esos, sino muchos detrás que vinieron que nunca he podido hablar con nadie más que contigo.
Es como si esta ciudad me recordara todo lo malo y tu sabes que he vivido muchas cosas que no he merecido.
Estoy como en standby en mi cerebro.Voy a acabar mi carrera, porque sé que es de lo único que van a estar orgullosos mis padres, mamá y papá. Da igual de qué manera lo haya hecho o me haya costado. Pero lo haré.
Ahora viene la pregunta, qué voy a hacer después? No lo sé, y me agobio. Qué quieren que haga ellos? Después de tantos años haciendo lo que esperan, no sé lo que espero yo.
Me acuerdo cuando le dije a papá que quería estudiar un año fuera la cara que me puso, le entendí, pero él a mi no.
Me acuerdo de la cara que puso mamá cuando se lo dije, me entendió, pero no lo que significaba.
Me acuerdo cuando te lo dije a ti, al principio fue desconcierto, pero luego me entendiste.
No existe persona que cuando estoy mal me entienda mejor que tú. Creo que muy pocas veces te lo digo y realmente para mí, eres lo mejor de mi vida y aunque sea una cría, porque sé que para ti siempre lo seré, y eso espero, para mí eres no solo mi hermano mayor sino mi casi padre padrino. De ti he aprendido muchísimas cosas que ni imaginas,. Ahora es momento de decirte cuando estoy mal.
Llevo 6 días aquí, y no me siento yo. Mamá ha decido cambiarme la ropa de sitio en el armario, vale.
En la cocina los cubiertos ya no están en el mismo cajón, vale.
Ella ya no duerme en su habitación, ahora usa la tuya, vale,
Ahora tengo nueva cama y nueva televisión, vale.
¿Sabes lo que quiero decir con esos cambios, no?
Esos cambios creo que ella intentan que signifiquen nueva vida, nueva etapa o llámalo como quieras. Pero yo sé que no.
Porque para mí, el momento de cruzar esa puerta y saber que me tocaba volver a estar aquí, volver a mi realidad, me hundió. No sé de que manera pero estar dentro de aquí, me hacer perder todo mi ser. Ya no soy la niña loca que canta por casa, ni la que se ríe por todo, ni la niña alegre de la familia que todo el mundo conoce. Te juro que me miro al espejo y no me reconozco. Será por culpa del espejo.
Bueno, lo que quiero intentar decirte, es que yo en esta casa he vivido muchísimos momentos buenos, pero últimamente se me apoderan los malos. Todos esos malos momentos que solo he vivido contigo y que solo tu sabes como fueron. Y no solo esos, sino muchos detrás que vinieron que nunca he podido hablar con nadie más que contigo.
Es como si esta ciudad me recordara todo lo malo y tu sabes que he vivido muchas cosas que no he merecido.
Estoy como en standby en mi cerebro.Voy a acabar mi carrera, porque sé que es de lo único que van a estar orgullosos mis padres, mamá y papá. Da igual de qué manera lo haya hecho o me haya costado. Pero lo haré.
Ahora viene la pregunta, qué voy a hacer después? No lo sé, y me agobio. Qué quieren que haga ellos? Después de tantos años haciendo lo que esperan, no sé lo que espero yo.
martes, 2 de octubre de 2018
Mi héroe.
Puede que lleve unas cervezas de más y puede que cualquiera reconozca que no soy apta en estos momentos para realizar con coherencia muchas labores de la vida, pero me encuentro en un martes, a casi la 1 de la mañana sentada en mi cama y fumándome un cigarro y sí, bebiéndome una cerveza, yo y mi tranquilidad. Y pues me he puesto a pensar.
Muchas personas dirían que en estas condiciones no es lo conveniente pero a mi es cuando me llega la inspiración. Y la verdad es que he llegado a una conclusión.
He estado un año viviendo fuera de ¨mi ciudad¨ y digo ¨mi ciudad¨ porque en el DNI pone que nací ahí no porque sea mía. El caso, que después de estar un año lejos de aquí he llegado a la conclusión de aquí no soy yo. O sea tengo a mi madre que es lo que más que quiero de aquí al infinito pero se que aquí no voy a ser feliz. Me va a costar y va a ser duro y largo, pero yo no pertenezco a este lugar. Yo he decidido que quiero ser tan valiente como mi hermano. Muchos que le conocen dirán que es un hombre trabajador como el que más. Yo quiero ser como él. Muchos dirán que está loco y no es consecuente con lo que hace. Yo quiero ser como él.. Muchos dirán que teniéndolo todo porque lo echa todo a perder. Yo quiero ser como él. Muchos dirán que es inquieto, que no sabe lo que quiere. Yo quiero ser como él.
Y después de todo esto os digo que le adoro, que quiero ser como él. Por qué? Porque él sabe vivir la vida, que hay cosas malas y se superan, de todas la maneras posibles, pero se superan.
Que siempre vienen cosas buenas, y no se sabe de que manera llegan, que a veces ni nos las creemos,
Que a veces viene bien alejarse porque uno ya no es, de donde es. No sabes como te entiendo en esto,
Que a veces dudamos de si hemos hecho las cosas bien, pero levantamos la cabeza, mucho más alto que cualquier persona, y somos valientes como nadie.
Que sonreímos comos nadie, porque siempre he amado tu forma de hacer el tonto con cualquier cosa que se te presente, y no sabes lo que me has regalado con esos mini detalles.
Que para mí eres la persona más valiente del mundo, porque aunque el mundo te haya dicho blanco, tú has dicho negro, y puede que haya salido gris, pero para mí siempre serás mi caballero oscuro.
Que siempre existan personas que te digan que no a tu vida, pero ojalá sigas siendo tú porque para mí eres un héroe.
Que puede que la vida no te brinde la suerte que necesites en cada momento, pero que estés orgulloso de ti y de todo, si de TODO, lo que hayas hecho.
Porque aunque sea tu hermana pequeña, para mí eres mi héroe, y siempre he querido ser como tú. Hacer lo que mi corazón sienta, pertenecer de donde mi cabeza en ese momento quiera pertenecer, pero nunca olvidar de donde vengo. Que a veces la suerte no nos acompaña, pero aunque lejos sabes que nuestras cabecitas a veces se conectan y pueden hacer maravillas.
Muchas personas dirían que en estas condiciones no es lo conveniente pero a mi es cuando me llega la inspiración. Y la verdad es que he llegado a una conclusión.
He estado un año viviendo fuera de ¨mi ciudad¨ y digo ¨mi ciudad¨ porque en el DNI pone que nací ahí no porque sea mía. El caso, que después de estar un año lejos de aquí he llegado a la conclusión de aquí no soy yo. O sea tengo a mi madre que es lo que más que quiero de aquí al infinito pero se que aquí no voy a ser feliz. Me va a costar y va a ser duro y largo, pero yo no pertenezco a este lugar. Yo he decidido que quiero ser tan valiente como mi hermano. Muchos que le conocen dirán que es un hombre trabajador como el que más. Yo quiero ser como él. Muchos dirán que está loco y no es consecuente con lo que hace. Yo quiero ser como él.. Muchos dirán que teniéndolo todo porque lo echa todo a perder. Yo quiero ser como él. Muchos dirán que es inquieto, que no sabe lo que quiere. Yo quiero ser como él.
Y después de todo esto os digo que le adoro, que quiero ser como él. Por qué? Porque él sabe vivir la vida, que hay cosas malas y se superan, de todas la maneras posibles, pero se superan.
Que siempre vienen cosas buenas, y no se sabe de que manera llegan, que a veces ni nos las creemos,
Que a veces viene bien alejarse porque uno ya no es, de donde es. No sabes como te entiendo en esto,
Que a veces dudamos de si hemos hecho las cosas bien, pero levantamos la cabeza, mucho más alto que cualquier persona, y somos valientes como nadie.
Que sonreímos comos nadie, porque siempre he amado tu forma de hacer el tonto con cualquier cosa que se te presente, y no sabes lo que me has regalado con esos mini detalles.
Que para mí eres la persona más valiente del mundo, porque aunque el mundo te haya dicho blanco, tú has dicho negro, y puede que haya salido gris, pero para mí siempre serás mi caballero oscuro.
Que siempre existan personas que te digan que no a tu vida, pero ojalá sigas siendo tú porque para mí eres un héroe.
Que puede que la vida no te brinde la suerte que necesites en cada momento, pero que estés orgulloso de ti y de todo, si de TODO, lo que hayas hecho.
Porque aunque sea tu hermana pequeña, para mí eres mi héroe, y siempre he querido ser como tú. Hacer lo que mi corazón sienta, pertenecer de donde mi cabeza en ese momento quiera pertenecer, pero nunca olvidar de donde vengo. Que a veces la suerte no nos acompaña, pero aunque lejos sabes que nuestras cabecitas a veces se conectan y pueden hacer maravillas.
jueves, 6 de septiembre de 2018
No soy de medias tintas...
En qué momento decide una persona olvidarse de otra y pensar solamente en ella, obviando cualquier tipo de consecuencia o daño. Es como si estos cinco minutos te adoro y en un suspiro eso se borra y decido darte una patada. Y que luego tenga valor de llamarme loca a mí.
Qué será eso que te hace olvidar que hay cosas que tampoco te gustaría que te hicieran a tí, pero claro eso es culpa mía, que siempre me han dicho que de buena, tonta.Y yo aquí, luchando con mi cabeza por entenderlo y tú probablemente ni te fijes (a veces uno sabe hacerse el tonto muy bien).
Qué será eso que tienes que buscar ahí fuera, que entre risa y risa existen límites que no se deben cruzar (tampoco sé cuál es tu intención).
Qué será eso que no te hace pensar en que te arrepentirás, porque de estas ya he tenido suficientes en mi vida y no estoy en un momento de esos de querer aguantar tonterías (seguro que lo son para tí).
Qué será eso que hace tan cara la lealtad en la pareja, no entiendo el sentido de dañar tan gratuitamente, cómo si aquella oportunidad que le di ya hubiera caducado. Nadie obliga a nadie a estar juntos.
Con lo fácil que es quererse bien, para qué quererse a medias?
Qué será eso que te hace olvidar que hay cosas que tampoco te gustaría que te hicieran a tí, pero claro eso es culpa mía, que siempre me han dicho que de buena, tonta.Y yo aquí, luchando con mi cabeza por entenderlo y tú probablemente ni te fijes (a veces uno sabe hacerse el tonto muy bien).
Qué será eso que tienes que buscar ahí fuera, que entre risa y risa existen límites que no se deben cruzar (tampoco sé cuál es tu intención).
Qué será eso que no te hace pensar en que te arrepentirás, porque de estas ya he tenido suficientes en mi vida y no estoy en un momento de esos de querer aguantar tonterías (seguro que lo son para tí).
Qué será eso que hace tan cara la lealtad en la pareja, no entiendo el sentido de dañar tan gratuitamente, cómo si aquella oportunidad que le di ya hubiera caducado. Nadie obliga a nadie a estar juntos.
Con lo fácil que es quererse bien, para qué quererse a medias?
domingo, 19 de agosto de 2018
Se me escapa...
Como el niño que solo reacciona cuando le amenazan con un castigo, así funciona esto.
Y como siempre parece que la loca soy yo, la que se inventa y tergiversa cualquier palabra.
Me canso, de todo, pero lo que más duele es mendigar gotas de cariño.
Qué fácil es todo en las distancias cortas hasta que volvemos a la realidad cuando estamos lejos.
Intenté mentalizarme cada día que pasaba, poner un poco de distancia, practicar para lo que viene. Pero no funciona. Yo te doy tu espacio y tu sales corriendo todavía más. No sé cuál es el término medio entre nosotros, si es que existe.
No se cómo llevarlo, no me gusta que las cosas no salgan como tenía planeado y tú eres como un caballo desbocado imposible de calmar.
Y como siempre parece que la loca soy yo, la que se inventa y tergiversa cualquier palabra.
Me canso, de todo, pero lo que más duele es mendigar gotas de cariño.
Qué fácil es todo en las distancias cortas hasta que volvemos a la realidad cuando estamos lejos.
Intenté mentalizarme cada día que pasaba, poner un poco de distancia, practicar para lo que viene. Pero no funciona. Yo te doy tu espacio y tu sales corriendo todavía más. No sé cuál es el término medio entre nosotros, si es que existe.
No se cómo llevarlo, no me gusta que las cosas no salgan como tenía planeado y tú eres como un caballo desbocado imposible de calmar.
viernes, 8 de junio de 2018
A tu bola...
Siempre he tenido claro que como superpoder quiero el tuyo, el de solo me importan las cosas que yo quiero que me importen cuando yo quiera y el tiempo preciso que yo quiera. Puede que hoy si y mañana no, puede que sea un enfado de tres minutos o de 4 semanas. Cómo envidio a esa gente, tan de hielo.
Lo he denominado superpoder porque juro que lo veo algo inexplicable, o quizá sea solo mi cabeza que no lo entiende. No puede no importarme cualquier cosa que tenga que ver contigo, te prometo que muchas cosas intento que no, como nuestras peleas de niños pequeños, pero ni eso. Y quiero saber cómo lo haces tú. Enséñame. Querer sin importar. Vivir sin dolores de cabeza. A mi bola.
Te juro que todo por lo que te quejas ahora de mí, algún día lo echarás de menos. Echarás de menos vivir en la comodidad de saber que alguien te quiere más que a ella misma.
Lo he denominado superpoder porque juro que lo veo algo inexplicable, o quizá sea solo mi cabeza que no lo entiende. No puede no importarme cualquier cosa que tenga que ver contigo, te prometo que muchas cosas intento que no, como nuestras peleas de niños pequeños, pero ni eso. Y quiero saber cómo lo haces tú. Enséñame. Querer sin importar. Vivir sin dolores de cabeza. A mi bola.
Te juro que todo por lo que te quejas ahora de mí, algún día lo echarás de menos. Echarás de menos vivir en la comodidad de saber que alguien te quiere más que a ella misma.
domingo, 27 de mayo de 2018
Quizá sea un aviso más.
Y algunas veces me haces sentir como si fuera la primera persona en tu vida y otras como si fuera la última. Entendí una vez en mi vida que cada uno es como es, y te entendí a tí. Entendí como eras y que no siempre iba a ser una prioridad en tu vida. Que lo que siento yo por tí, no tenía que ser tan grande como lo que puedas sentir tú por mi. Que mi manera de querer no siempre es la perfecta.
Pero antes que tú, aprendí que merezco recibir todo lo que doy. Que te prometo que entiendo como eres y todo lo que eres pero no quiero nada malo a mi lado, nada que me haga daño. Yo que siempre te llevo en mi piel, que no imagino ya un día sin ti, oigo voces que se me clavan como puñales y no se como reaccionar. Te prometo que te quiero tanto en tan poco tiempo como no pudieras imaginarlo nunca, pero tampoco quiero más daño. Quizá este esté sea el último aviso. Quizá este sea uno más.
Pero antes que tú, aprendí que merezco recibir todo lo que doy. Que te prometo que entiendo como eres y todo lo que eres pero no quiero nada malo a mi lado, nada que me haga daño. Yo que siempre te llevo en mi piel, que no imagino ya un día sin ti, oigo voces que se me clavan como puñales y no se como reaccionar. Te prometo que te quiero tanto en tan poco tiempo como no pudieras imaginarlo nunca, pero tampoco quiero más daño. Quizá este esté sea el último aviso. Quizá este sea uno más.
martes, 1 de mayo de 2018
Me canso.
No entiendo el estar por estar. De verdad que no.
Me cabreas, me cabreo conmigo misma por seguir intentando algo que nunca va a surgir. Y que pena.
Porque se nota cuando alguien se acostumbra a algo, y con mucha más facilidad a lo bueno verdad? A que te quieran bien y mucho. Pero y cuando te piden que devuelvas lo mismo? Ahí ya cambia la cosa. Comienzan las excusas y los cuentos chinos. Pero sabes qué? Que algún día cuando te despiertes, solo te quedará eso, tus excusas, porque yo me habré cansado de escuchar eso de: “ya sabes como soy” o “es que no se hacerlo”. Que aquí con ganas se puede todo, y parece ser que la única que lo ha apostado todo soy yo.
Me cabreas, me cabreo conmigo misma por seguir intentando algo que nunca va a surgir. Y que pena.
Porque se nota cuando alguien se acostumbra a algo, y con mucha más facilidad a lo bueno verdad? A que te quieran bien y mucho. Pero y cuando te piden que devuelvas lo mismo? Ahí ya cambia la cosa. Comienzan las excusas y los cuentos chinos. Pero sabes qué? Que algún día cuando te despiertes, solo te quedará eso, tus excusas, porque yo me habré cansado de escuchar eso de: “ya sabes como soy” o “es que no se hacerlo”. Que aquí con ganas se puede todo, y parece ser que la única que lo ha apostado todo soy yo.
domingo, 18 de marzo de 2018
Se hará tarde...
Todo es raro. Me encantaba cuando te morías por verme, cuando parecía que te daba miedo estar sin mí, cuando te acojonaba lo que sentías. Cuando te hacían falta horas en el día para seguir hablando conmigo. Ahora es todo pasotismo, estar por estar. Y yo que no sé querer sin dejarme la piel y decenas de sonrisa, recibo como respuesta un: “pesada”. No te niego que lo sea, pero es jodido oírlo cuando intentas salvar algo. Yo también soy muy de darle treinta vueltas a las cosas, pero sé que lo echarás de menos, me echarás de menos a mi. Y será tarde. Siempre se hace tarde.
miércoles, 7 de febrero de 2018
La verdad...
Ni un mes. Y aquí te tengo al lado, como si fuera totalmente invisible, como si ya hubieras gastado todo eso que tenías para dar. O como si ya no quisieras darlo más. Ha sido todo tan de repente que no sé ni por qué. Probablemente tampoco quiera oír un motivo pero sí la verdad. No soy de estar en donde no quieren que esté. Y este parece que ya no es mi sitio.
Quizá hayamos ido muy rápido, o que el hecho de que nos hubiéramos convertido en costumbre, nos diera ese miedo a perder eso que teníamos. Y al final se me escapa.
Te escapas tú, huyes. Ya no tienes esa mirada de quédate un rato más conmigo. Y me entristece.
Eres tú y tu móvil, y ya no existe más sitio.
He pasado por esto antes y te prometo que no se pasa bien.
Solo quiero saber la verdad. Pero cómo, si ya ni me miras.
Quizá hayamos ido muy rápido, o que el hecho de que nos hubiéramos convertido en costumbre, nos diera ese miedo a perder eso que teníamos. Y al final se me escapa.
Te escapas tú, huyes. Ya no tienes esa mirada de quédate un rato más conmigo. Y me entristece.
Eres tú y tu móvil, y ya no existe más sitio.
He pasado por esto antes y te prometo que no se pasa bien.
Solo quiero saber la verdad. Pero cómo, si ya ni me miras.
domingo, 28 de enero de 2018
Y cada día más.
Y qué voy a hacer conmigo? Y qué voy a hacer contigo? Si las noches son inmesurablemente más frías cuando tú no me abrigas. Si yo no sé quererte menos, y cada día más. Si ya me gusta hasta esa cara de gruñón cuando te enfadas. Si ya no me aguanto, y cada vez menos. Y qué me has hecho? Si nunca había encontrado tanta paz en una mirada, en un abrazo, en un beso. Y de repente, eres huracán . Y te conviertes en mi mejor alegría. Y como te encanta saber que cada sonrisa tiene tu nombre, y como me gusta que lo sepas. Y sigo sin saber qué hacer. Siempre he sido de todo o nada. Y contigo quiero todo.
martes, 16 de enero de 2018
Me quito una oportunidad a mí, para dártela a ti.
Dicen que no debes esperar nunca nada de nadie. Y que verdad tan grande. Pero, qué ocurre cuando tú das algo?, realmente no deseas que te lo devuelvan?. Es algo que nunca he entendido. No te entiendo.
Hoy me he despertado feliz, ojalá pudiera decirte que con las cosas claras, pero te voy avisando que nunca las tengo. Hoy me gusta el negro y mañana el blanco, soy así. Porque no me gusta aburrirme o porque nunca hago caso a mi cabeza, que maldita sea, siempre acaba teniendo razón. Sigo sin saber qué hacer contigo. Me encantaría que existiera una máquina que me dijera que es lo correcto para mí en estas ocasiones. Aunque probablemente tampoco le acabaría haciendo caso si no me dijera lo que quiero oír. También me he despertado con ganas de atreverme. Me debe ir el riesgo porque sé que acabarás haciéndome daño. Lo intuyo, porque llevo repitiéndome muchas veces que no volveré a darle una oportunidad, ya no al que no se la merece, sino al que no la quiere. Y tu no la quisiste. Así mal empiezan las cosas. Sigo pensando que nuestra compatibilidad es muy baja, yo soy una plasta como tú me dices, y tú parece que estas hecho de hielo. Apenas me dejas conocerte. No sé como hacerlo.
A veces me llaman loca (locura sana), o inquieta, no me gusta parar, ni pensar, ni arrepentirme. Porque prefiero que algo salga mal a no hacerlo. Y yo, que llevo aguantándome las ganas de quererte, prefiero sacarlas y que venga lo que tenga que venir. Y me di cuenta porque se me volvió a poner esa cara de tonta cuando me hablaste ayer, y me iba el corazón a mil, y no sabía si reír o llorar. Que como me dijiste, hasta hoy tenía yo la última palabra, pero a partir de ahora, decidirás tú si realmente va a merecer la pena o si tengo que volver a darle la razón a mi cabeza.
Y ahora dame un beso, de los buenos, de los que dicen: "No te voy a soltar nunca. Intenta confiar en mi, porque te prometo que todo irá bien".
Mírame y dime la verdad, si todo es real o me tengo que largar.
Hoy me he despertado feliz, ojalá pudiera decirte que con las cosas claras, pero te voy avisando que nunca las tengo. Hoy me gusta el negro y mañana el blanco, soy así. Porque no me gusta aburrirme o porque nunca hago caso a mi cabeza, que maldita sea, siempre acaba teniendo razón. Sigo sin saber qué hacer contigo. Me encantaría que existiera una máquina que me dijera que es lo correcto para mí en estas ocasiones. Aunque probablemente tampoco le acabaría haciendo caso si no me dijera lo que quiero oír. También me he despertado con ganas de atreverme. Me debe ir el riesgo porque sé que acabarás haciéndome daño. Lo intuyo, porque llevo repitiéndome muchas veces que no volveré a darle una oportunidad, ya no al que no se la merece, sino al que no la quiere. Y tu no la quisiste. Así mal empiezan las cosas. Sigo pensando que nuestra compatibilidad es muy baja, yo soy una plasta como tú me dices, y tú parece que estas hecho de hielo. Apenas me dejas conocerte. No sé como hacerlo.
A veces me llaman loca (locura sana), o inquieta, no me gusta parar, ni pensar, ni arrepentirme. Porque prefiero que algo salga mal a no hacerlo. Y yo, que llevo aguantándome las ganas de quererte, prefiero sacarlas y que venga lo que tenga que venir. Y me di cuenta porque se me volvió a poner esa cara de tonta cuando me hablaste ayer, y me iba el corazón a mil, y no sabía si reír o llorar. Que como me dijiste, hasta hoy tenía yo la última palabra, pero a partir de ahora, decidirás tú si realmente va a merecer la pena o si tengo que volver a darle la razón a mi cabeza.
Y ahora dame un beso, de los buenos, de los que dicen: "No te voy a soltar nunca. Intenta confiar en mi, porque te prometo que todo irá bien".
Mírame y dime la verdad, si todo es real o me tengo que largar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)