Simplemente vagaba por la vida, dejando huella pero sin hacer ruido, no me molestaba mucho en mirar a los ojos ni regalaba mañanas a quien no lo mereciera pero de repente llegaste tú. Sigo sin entender que fue exactamente lo que ocurrió esa noche pero encontré algo en tu mirada que me volvió loca. Creamos una química que solo aumentaban mis ganas de conocerte. Recuerdo las barreras que inundaban el sofá, sin entender por que en ese momento quería hacer las cosas diferentes, ahora entiendo que el diferente eres tu y se que hoy en día me das las gracias por hacerlo. Pasaban los días y las emociones eran cada vez más intensas, hoy en día sigues sorprendiéndome. Y aquí seguimos después de algunos meses ese chico que me hablaba timidez los primero días, se come el mundo como nadie, lucha ante lo que le pongas y hoy ha recibido su recompensa. Llevamos tiempo hablando de nuestro pequeño sueño, imaginando cada momento que pasar en nuestro nidito de amor y cada vez lo tenemos mas cerca. Ya te he dicho que juntos hacemos algo especial, que ya llegaba nuestra hora y la de ser felices. Solo espero que sigas con esa magia con la que vives la vida, que te apoyare en cada decisión que tomes y que sigamos soñando como siempre lo hemos hecho. Te quiero hasta el infinito y mas allá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario