domingo, 8 de marzo de 2015

Confiarle mi pequeño órgano rojo...

Venga, vámonos. Sin pensarlo y vamos a vivir solo como nosotros dos sabemos.
Que nos sobra lo demás cuando existen nuestras ganas, cuando nuestros sueños pueden con cualquier obstáculo que se ponga por delante. Que si, que ya se que es poco tiempo y que ni siquiera recuerdo cual era tu color favorito o en que mes estas más feliz, pero ya no se que hacer con tanta ilusión por verte tirado en el sofá luchando por ver quien hace la cena o por discutir quien se ducha primero si en tu cabeza cabe primero la posibilidad de compartir el agua juntos. Tampoco te miento si te digo que no se si acabaremos estirandonos de los pelos pero quiero vivir ese riesgo y desde hace poco ese riesgo es el que me hace soñar. Y ahora cariño, cierra los ojos e imagina que estas abriendo esa puerta y aparezco preguntándote que tal te ha ido hoy en el trabajo y que tienes puesta en la mesa tu plato favorito. No merece la pena arriesgarse? Y que les den a los que no me dejan intentar lo que quiero que luchar sola puedo pero se que tendré la batalla ganada si voy contigo de la mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario