Esa sensación de que no todo está perdido y que aun existe una esperanza de que alguien está hecho especialmente para ti. Ese escalofrío que recorre tu cuerpo cada vez que te abraza. Ese recuerdo que te deja su perfume y que no paras de oler cuando se aleja. Esa mirada que brilla y brilla cada vez que nuestras pupilas se juntan. Esas ganas de vivir tan intensamente a tu lado.
Eso es lo que no quiero que acabe nunca. Tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario