lunes, 27 de febrero de 2012

No me gusta el pasado, ni el mio ni el tuyo.

Pero cómo puedo a llegar a ser tan tonta? Me río porque creo que mi estupidez a llegado a límites insospechados. Digo esto por cada vez que me cuentas tus maravillosas aventuras de mujeriego que a eso le respondo un: -Pues muy bien... Pero cuando llego a casa y me imagino a otra chica besando sus labios, acariciando su espalda o que le mire como me mira a mi y mis nervios resurgen de hasta donde no sabia que se podian tener nervios. Claro que habras tenido tu pasado como cualquier ser humano pero todas esas batallitas con colombianas o brasileñas o de donde cojones sean sobran, igual que sobra el imaginarmelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario