Es una sombra que va deprisa, para seguirla sin tropezar.
Pinta mi vida y mi sonrisa. Hablo de el y no se empezar.
El es la foto sobre mi mesa, es la venganza y es mi perdón.
Él me mata y luego confiesa.
Él es él entre un millón, y soy tan él que no soy yo.
Dime que si aunque sea no.
Dejate ver dejate ver aunque sea un poco.
No se que me das, que me das, que me das que me vuelves loca.
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