¿Sabes? Perdí la cuenta de los días y los meses que pasaron para llegar a ser lo que soy; una chica pesimista que en ocasiones, por no volver a defraudarse, a desilusionarse, no se aferra a esa pequeña luz, a esa pequeña esperanza que veía hace tiempo, ese optimismo que tanto la caracterizaba.
No creáis que soy tan fuerte... Tan solo es apariencia que poca gente sabe hacer desaparecer en un momento y dejar expuesta mi vulnerabilidad ante la realidad.
Recuerdo que hace tiempo, cierta persona me dijo que el simple hecho de tocarme, el simple hecho de rozarme, esa acción que era tan insignificante podía provocar que me rompiera en mil pedazos como el más frágil de los cristales, pero siempre sin hacer el mínimo ruido para no llamar la atención, para que nadie se enterara de ello...
Me rompería tan bruscamente que nadie sería capaz de pegar aquellos trozos y dejarlo todo como era en un principio....
No hay comentarios:
Publicar un comentario